El jueves antepasado me encontraba en Guadalajara. Fui a visitar a mi novia y de paso a conocer al investigador con el que pasaré el verano. Lamentablemente, el Dr. se tuvo que ir a una comunidad pesquera al sur de Jalisco. 

Debido a que mi novia trabaja en un restaurante durante el turno de la tarde/noche, tuve tiempo de visitar a mis abuelos y a mi amigo Viego. Después de ver a los respectivos parientes y amistades, ya noche, tomaba el camión 629 para poder llegar al restaurante y esperar a que mi novia saliera. El jueves fue un día especial porque pude ver a mis abuelos, a mi amigo y cuando llegué por mi novia, estaba Norman. Norman es un señor, de cincuenta y tantos años, delgado, alto, sonriente, con lentes y un sombrero de explorador. 

Norman suele tocar todos los jueves en el restaurante Mavatea, justo detrás del boliche que se encuentra en la glorieta de La Minerva. Yo no sabía que tocaba un trovador como me dijo mi novia. 

Cuando llegué al restaurante había dos mesas con 2 comensales cada una. Las dos dentro del local. Norman tocaba una guitarra y una armónica debidamente colocada en su sujetador (ignoro cómo se llama el aparato que se ajusta a la nuca para poder tocar sin usar los brazos).

Al tomar asiento, le pedí a mi novia que me trajera una cerveza y unas crepas que ella me recomendó.Cuando Norman terminó de tocar Michelle de los Beatles, comencé a aplaudir pero nadie más lo hizo y así se mantuvieron por tres canciones más hasta que una pareja de amigas voltearon a verlo como percatando apenas que había alguien tocando detrás de ellas y aplaudieron con un ritmo lento y soso.

Me dio coraje, pues Norman en verdad toca y canta muy bien. Tiene mucho talento. Me recordó a mi papá, pero el por qué se los platico más adelante. 

Me puse a comer la crepa de choconosequé y a tomarme mi cerveza, mientras enviaba mensajes con un amigo y mi papá. 

Norman tocó dos más de los Beatles y entre cada canción platicaba la historia detrás de la canción, lo cual lo hacía más interesante.

Comenzó a hablar sobre la relación de McCartney y Lennon, así como la de Paul Simon y Garfunkel. Después recordó una ocasión en la que él asistió a un concierto en un tipo de auditorio natural, y describió a la perfección la forma que tenía. Era una pendiente pronunciada de puro pasto rodeada de árboles y en las faldas del cerro había una explanada de unos 20 metros que servía para poner amplificadores y micrófonos. Después de eso tocó Sound of silence. Una de mis canciones favoritas y la cantó con mucho sentimiento. 

Mientras lo escuchaba, en mi mente recordaba fotos y videos que he visto de Hendrix tocando la guitarra en ese tipo de conciertos. Incluso a Neil Young aunque en lugares más pequeños y con un público más calmado.

Fue ahí cuando recordé a mi papá y sus historia de conciertos, aunque no asistía a alguno, pero me platicaba la historia detrás del concierto, o la razón de hacerlo de esa manera en los años 60 y 70.

Norman comenzó a platicar que a Garfunkel lo tenían etiquetado como un comunista que apoyaba ideologías de la URSS y que eso trajo mucho conflicto entre Paul Simon y Garfunkel eventualmente. También comentó que la mayoría de los rockeros de antes pertenecían a un tipo de sindicato o apoyaban los movimientos sindicales. Los sindicatos eran los principales apoyos morales y económicos de los hippies y jóvenes que no querían ser enlistados para la guerra. Estos sindicatos eran los mismos que intentaba luchar a pro del feminismo y en contra del racismo. Norman sabía bien lo que platicaba y lo que conocía. Después comentó haber estado presente en los festivales de Woodstock y otros importantes en el Estado de Nueva York, de donde él es oriundo.

Su esposa y él trabajan con coros de niños en el centro de Guadalajara. Al verme que le aplaudía con entusiasmo, se acercó más a mi mesa y tocó con más entusiasmo y sus anécdotas entre canción y canción se extendían. 

Habla muy bien el español, toca muy bien la armónica y la guitarra y tiene una voz melancólica que me recuerda mucho a Neil Young. Me comentó que el 20 de Mayo tocará cerca del Teatro Degollado con un grupo de niños y su esposa. Le pregunté si tocaba en otras partes o si tenía otro trabajo. Me comentó que tocaba de lugar en lugar, a veces en camiones, a veces en la calle y aparte el trabajo con niños.

Al terminar su hora de trabajo se despidió pero me aseguró que el próximo jueves, osease antier, iba a tocar de nuevo. Le pregunté si tenía repertorio de Neil Young y me comentó que tocaba algunas pero que tenía que recordarlas. Le comenté que yo estaba intentando sacar covers de Neil Young pero en el ukelele y la armónica. Sonrió y dijo que aprendería algunas. 

No pude verlo esta semana pero mi novia me comentó que estuvo tocando y que unas muchachas le preguntaron a ella a qué hora iba a dejar de tocar Norman. No les gustó y preferían la música que tenían en el local. 

Espero que puedan darse la vuelta un jueves y verlo tocar. Es todo un espectáculo y no es necesario asistir a un concierto para poder disfrutarlo. Si lo encuentran en la calle, los tratará con mucha amabilidad. Se llama Norman. Toca la guitarra y la armónica.

Me encontraba caminando hacia un café cuando un sujeto me comentó que fuera a casa de Grimes porque tenía algo para mí. Me dirigí hacia una mansión en una colina donde vivía la autora de “Oblivion” y “Genesis”. Me detuve en la puerta y en  lugar de tocar para que me abrieran, con mi brazo derecho empujé la puerta hacia atrás, perfilándose un pasillo en frente de mí.

Entré a la casa. Estaba vacía. En ese momento recordé que había visto en un programa de televisión que un artista quería regalar sorpresas a sus admiradores por medio de objetos personales o conociendo su hogar. Creo que en ese momento, yo era parte del programa.

Me dirigí hacia la recamara que estaba más cercana al pasillo. Era su estudio aunque contaba con una cama gigante. En el estudio había una computadora de escritorio algo vieja, junto con unos papeles sobre una impresora y un programa abierto en el monitor. El programa reproducía videos de ella y con canciones que se me hacían conocidas. Observé una carta en la que ella me explicaba que tenía algo para mí y tenía que buscarlo en ese momento, así que me puse a hurgar entre los papeles del escritorio, debajo de la cama y en su tocador. Mientras buscaba, me iba encontrando con cosas personales de ella pero que a mí no me interesaban (desodorantes, perfumes, collares, pulseras). Me encontré, detrás del escritorio de la computadora una hoja de papel dónde estaba escrita una dirección. Decidí salir de la casa y dirigirme a la dirección indicada. Llegué a una casa/cabaña en la misma colina donde vivía Grimes. Me bajé de mi carro y toqué la puerta.

Me abrió la puerta Grimes. Con sus mechones de colores y aspecto canadiense, me dio la bienvenida y me invitó a pasar. Caminábamos en la sala mientras me preguntaba cómo estaba y qué había hecho durante el día. Le expliqué lo que había leído en los papeles y me invitó a la alberca, donde estaba, ya adentro, un amigo suyo que es DJ y está algo obeso. Recuerdo no haberme metido a la alberca. Ellos dos chapoteaban mientras yo tomaba agua y veía hacia debajo de la colina, donde brillaba la ciudad entera. De pronto, Grimes ya estaba caminando conmigo otra vez y nos movimos a otra casa. Entramos y pasamos hasta el patio donde estaba Channing Tatum pastoreando ovejas con un bastón y ropa bíblica. A su lado, caminaba una oveja totalmente negra, a la cual yo le hacía cariños porque estaba gorda.

Seguimos caminando hasta que llegamos a otra colina donde había mazorcas. Channing Tatum quiso desgranar una mazorca pero lo hacía muy lento ya que quitaba grano por grano, así que le dije que así no se hacía y se ahorraba más tiempo si, con un cuchillo, le raspaba la corteza a la mazorca. Mientras le indicaba que hacer al actor de “G.I. Joe”, Grimes bailaba corriendo colina abajo mientras yo la grababa con una cámara casera que emitía un pitido muy agudo. Cuando abrí los ojos me di cuenta que era la alarma de mi celular. Eran las 7:00 del miércoles. 

Midnight in Paris (2011)

(Source: eternaltenderness)

Olas Altas después de la Tormenta
Septiembre 2013 Olas Altas después de la Tormenta
Septiembre 2013 Olas Altas después de la Tormenta
Septiembre 2013 Olas Altas después de la Tormenta
Septiembre 2013 Olas Altas después de la Tormenta
Septiembre 2013 Olas Altas después de la Tormenta
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Septiembre 2013 Olas Altas después de la Tormenta
Septiembre 2013

Olas Altas después de la Tormenta

Septiembre 2013

Reclínate- me dijo el barbero mientras me tomaba del hombro para hacer contrapeso.

Llevaba 1 mes sin haberme rasurado y cargaba una barba bastante abultada así que decidí visitar a mi barbero favorito. El barbero me reconoció y antes de sentarme me preguntó si me la quitaba toda, que es básicamente lo que hace cada vez que voy (cada 3 semanas o 4).

Mientras me relajaba cerrando mis ojos, él untaba crema para afeitar caliente por todo el vello y a la vez hablaba con otros dos señores que habían llegado minutos antes. 

Barbero: Oiga, que el Chante se agarró a una de 20 y anda bien volado, en el Tarrandas dice, según él.

Señor 1: ¿Y tú le crees? él puede decir lo que sea, otra cosa diferente es que lo haya hecho. ¿cuántos tiene… 68?

Señor 2: ¿El Chante? ¡Jajaja! ¿y la llevó a dónde o cómo? 

Barbero: Pues me estaba diciendo que las mismas mujeres del Tarrandas le decían que se la llevara al baño y que ahí mismo…

Señor 1: ¡No le creas, hombre!

Señor 2: ¿En el baño? 

Barbero: Sí, en el baño… yo creo que lo hicieron parado.

Señor 2: ¡Parado! ¿Cómo cuando uno tiene 20 años? Inguia ¿pues qué viagra tomó? ¿Cuánto cuesta el viagra más barato? 

El Barbero contestó rápidamente: 46 ó 48… por ahí… y dice que llegó a su casa a rematar…

Señor 1: ¡Jajaja!  ¡Está pirata el Chante! 

Mientras ellos hablaban, yo no podía contener la risa y el Barbero tuvo que alejarme la hoja de navaja para evitar cortarme. En cuanto me calmé, continuó con unas cuantas pasadas, se puso loción en las manos y me dio palmadas en los cachetes y cuello. 

Barbero: Listo… son 50 pesos, caballero. 

Yo: Gracias, nos vemos en 3.

Barbero: Hasta luego.

Olas Altas- Tarde nublada Olas Altas- Tarde nublada Olas Altas- Tarde nublada

Olas Altas- Tarde nublada

Director: Joe Swanberg

Escritor: Joe Swanberg

Actores: Olivia Wilde, Jake Jonhson, Anna Kendrick, Ron Livingston

¿Qué pensar de una película en la que hay una combinación entre Anna Kendricks y Olivia Wilde?

Respuesta: No dándole importancia a las diferentes personalidades de las actrices.

El otro día navegaba en la web cuándo sin querer me topé con unas recomendaciones que me llegaron a mi correo de parte de Twitter. Al parecer, cuando sigues a ciertos actores, Twitter  suma 2 + 2 y cree prudente hacerte saber que hay otros actores, con cuenta de Twitter verificada (osease, que sí son ellos y no un club de fans), que te parecerán interesantes. Así es como comencé a seguir a Olivia Wilde en mi red social favorita y a partir de ahí me di cuenta que había hecho una película con una actriz que está en mi Top 10 de mujeres que me parecen más atractivas en el medio del entretenimiento. Me pareció chistoso que ambas compartieran set y supuse que el personaje de Olivia Wilde (Cowboys vs Aliens) sería el de la cazadortunas o la chica que se queda con todos los hombres. Pero no, estaba equivocado y me alegró estarlo. Anna Kendrick (50/50) interpreta a un personaje secundario que hace pareja con Jake Jonhson (New Girl) y son muy felices juntos.

Jake y Olivia Wilde son dos compañeros que trabajan en una cervecera (él en el cuarto de máquinas y ella organizando presentaciones). Básicamente estos dos personajes conviven  24/7 y de alguna manera el director y guionista Joe Swanberg (V/H/S) muestra ciertas reacciones que solo nosotros podemos interpretar dejando al personaje opuesto actuar como lo haría cualquiera de nosotros con alguna amistad cercana. En sí la película no tiene una trama complicada. Es sencilla, casual y ligera de procesar. Lo entretenido, y antojable, son las reuniones en las que comienza a tomar sentido todo lo que viene después. El servir cervezas en vasos al tiempo con una precisión de barista te provoca ir por una bebida a un lugar donde estén tocando el mismo tipo de música y que también cuenten con mesa de billar y uno que otro dardo.

En lo personal, pienso que el personaje que interpreta Jake Jonhson tiene más con que interactuar y su interpretación hace que la película hasta se te haga simpática. Olivia Wilde se queda como Olivia Wilde a pesar de tener una que otra escena donde puede sacar a relucir lo que aprendió en la escuela de Drama. En cambio Anna Kendrick, con muy poco, también logra llamar la atención con su manera tan natural de hablar, llorar y complicarle la vida al personaje que interpreta.

¡Ah sí! Ron Livingston (Band of Brothers) también actúa pero ehm si… bueno, chido por él.

¿Se van a divertir o entretener? No lo sé. A mí me pareció una buena película para las mamadas que han estado azotando este verano (Pitufos, Wolverine, Rápidos y Furiosos). Es una comedia simple y llana, tal vez un poco agringada moderna (en la manera de vivir) pero en lo personal creo hacen falta ese tipo de películas domingueras sencillas que remplacen Pretty Woman y 4 Bodas y Un Funeral.

Nota: Aplausos por la barba que se carga Jake Johnson.

Nota: Con “agringada moderna” me refiero al estilo de vida; trabajan en una cervecera pero les alcanza para cenas y salidas casi diarias. También para vivir en departamentos bastante cómodos. Pero también que ellos ganan dólares y el estilo de vida es diferente.